Con esta novela tengo
sentimientos encontrados, quizá sea porque tenía las expectativas bastante altas.
Aunque se trata de una novela
negra que inicia la trama policíaca enseguida con la aparición del cuerpo del
predicador más famoso de Suecia, para mí, la cosa se queda ahí. Prácticamente
toda la novela gira en torno a ese suceso y, aunque van aconteciendo otros
hechos, me ha faltado algo. Cuando leí en la sinopsis que “la nieve no tardará
en teñirse de sangre”, pensé que la novela iba a tener mucho más ritmo y que
las desapariciones iban a ser más frecuentes, cosa que he echado en falta.
Además, las referencias
continuas a la Biblia me han parecido excesivas. Es cierto que todo el hecho
religioso tiene un peso importante en la novela, pero una cosa es que sea el escenario
de los hechos y otra el leer continuamente fragmentos bíblicos.
En general, los personajes
están bien construidos y he llegado a empatizar con Rebecka. Esta se presenta
como una mujer fuerte con un pasado que pesa sobre sus hombros y del que no
puede escapar fácilmente. También me ha gustado el personaje de Anna-Maria, una
policía embarazada a la que su estado de gestación no frena en la investigación.
No puedo decir que no la
recomiendo, aunque, si tengo que elegir, de momento me quedo con otras escritoras
de novela negra.
Valoración: 3/5.

No hay comentarios:
Publicar un comentario